Caso para las tecnologías de plafón suspendido para limitar los patógenos en el aire

Un caso para las tecnologías de plafón suspendido que apuntan a limitar la transmisión de la COVID-19

Un caso para las tecnologías de plafón suspendido que apuntan a limitar la transmisión de la COVID-19

Christopher E. White, socio, Thompson Research Group
Rick T. Johnson, director de Consultoría y Asesoría Estratégica, Thompson Research Group
Brian P. Biros, analista sénior, Thompson Research Group

A medida que el mundo busca soluciones más seguras y saludables en sus oficinas, salones de clases y otros espacios públicos, un producto de construcción simple podría desempeñar un papel importante en la reducción de la propagación de la COVID-19 y de patógenos transmitidos por el aire.

Un regreso saludable a la oficina implica un enfoque en la calidad del aire

Desde el brote de la COVID-19 en los Estados Unidos, se estima que más de un tercio de la fuerza laboral ha cambiado a un entorno de “trabajo desde casa” (WFH, por sus siglas en inglés). Ya sea por ordenanza del gobierno, política del empleador o elección del empleado, el trabajador estadounidense ha desempeñado sus obligaciones laborales fuera de su oficina cotidiana. A medida que surgen preguntas sobre la verdadera productividad del WFH, en especial ante la creciente evidencia de problemas de salud generalizados y la mayor carga que pesa sobre las mujeres como proveedoras de cuidados primarios, tanto los empleadores como los empleados anticipan un regreso al espacio de oficina tradicional. Una parte fundamental del regreso a la oficina es la garantía de que a los empleados se les provea un entorno seguro y saludable. Con ese fin, los propietarios y empleadores deben tomar precauciones para cumplir con las pautas de seguridad a fin de minimizar la exposición a la COVID-19 y otros patógenos transmitidos por aire. Las medidas adecuadas van más allá del distanciamiento seguro y de la limpieza de superficies. Para garantizar que los empleados estén mejor protegidos, el flujo y la calidad del aire deben ser un enfoque principal.

La guía actualizada sugiere que la COVID-19 se puede propagar a través de aerosoles

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la COVID-19 (o el virus SARS-CoV-2) se transmite principalmente entre humanos en contacto cercano, a menos de 6pies de distancia, a través de microgotas respiratorias cuando una persona infectada tose o estornuda.1 Estas microgotas tienen un diámetro de 5 micrones o más. Cuando estas microgotas entran en contacto con otras o aterrizan en superficies, aumentan las posibilidades de contaminación. Los CDC y otras organizaciones de salud recomiendan ampliamente el uso de mascarillas, el distanciamiento social y la limpieza de superficies para prevenir la propagación de la COVID-19.

Sin embargo, el 5 de octubre de 2020, los CDC actualizaron su guía indicando que las infecciones se pueden propagar por transmisión aérea a partir de microgotas más pequeñas que pueden permanecer en el aire durante 3 horas o más, desplazarse más de 6 pies y, lo que es más importante, seguir siendo contagiosas. Un estudio realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane concluyó que los aerosoles de menos de 5 micrones de diámetro mantienen la infectividad y sobreviven más de lo esperado en comparación con los resultados de estudios anteriores sobre otros virus. El estudio sugiere solo una ligera reducción de la infectividad en suspensiones de aerosol con partículas de tamaño similar.2 La investigación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) indicó que

“Existe una creciente evidencia de que el virus SARS-CoV-2 permanece en el aire en ambientes interiores durante horas y, posiblemente, aumenta su concentración con el tiempo. Por lo tanto, a menos que se tomen las precauciones adecuadas, cuanto más tiempo se ocupe un espacio, mayor será el potencial de transmisión del virus por el aire”.">3

Los CDC señalan que las circunstancias bajo las cuales parece haber ocurrido la transmisión aérea del SARS-CoV-2 incluyen las siguientes:

  • Espacios cerrados dentro de los cuales una persona infectada expuso a personas susceptibles al mismo tiempo o dichas personas susceptibles estuvieron expuestas poco después de que la persona infectada había abandonado el espacio.
  • Exposición prolongada a partículas respiratorias, a menudo generadas con esfuerzo espiratorio (p. ej., gritos, cantos, ejercicio), que aumentaron la concentración de microgotas respiratorias suspendidas en el espacio aéreo.
  • Ventilación o manejo del aire inadecuados que provocaron la acumulación de pequeñas microgotas y partículas respiratorias suspendidas.

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Presunta transmisión a través de aerosoles en Guangzhou

Los CDC concluyeron, después de una investigación detallada, que lo más probable es que la COVID-19 se haya transmitido a través de microgotas esparcidas por un fuerte flujo de aire en un restaurante en Guangzhou, China. Los CDC señalan que la transmisión no se puede explicar solo por la transmisión de microgotas (más de 5 micrones), sino que la causa de dicha transmisión fue la ventilación con aire acondicionado.

En enero de 2020, recién llegada de Wuhan, una familia comió en un restaurante (mesa A) sin darse cuenta que el miembro A1 estaba infectado. Más tarde ese día, A1 tuvo fiebre y tos, y fue al hospital. Otras dos familias se sentaron en mesas separadas más de 1 metro (mesas B y C) y estuvieron expuestas a A1 durante 53 y 73 minutos, respectivamente, por el fuerte flujo del aire acondicionado a través de las mesas A, B y C.

Ese día, el 24 de enero, 83 clientes comieron en el restaurante. Para el 5 de febrero, los 10 clientes sentados en las mesas A, B y C mientras el miembro A1 estaba presente habían contraído COVID-19. Ninguno de los otros 73 clientes en el restaurante desarrolló síntomas durante una cuarentena de 14 días.

La dosis viral podría determinar la gravedad de la COVID-19

Si bien se necesitan estudios adicionales, se cree que los niveles de exposición inicial a la COVID-19 coinciden con la gravedad de la enfermedad. Esto sigue una teoría sostenida desde hace mucho tiempo que establece que “la gravedad de la enfermedad es proporcional al inóculo viral recibido”, según el New England Journal of Medicine, lo cual está respaldado por estudios que correlacionan la exposición inicial con la gravedad de la influenza y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés).4 Los primeros estudios en España respaldan que “un mayor inóculo viral en el momento de la exposición al SARS-CoV-2 podría determinar un mayor riesgo de desarrollar la forma grave de la COVID-19”.5 Si la exposición inicial, o la dosis viral, se correlaciona directamente con la gravedad de la enfermedad, se deben tomar medidas para reducir el inóculo viral, como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y la reducción de los contaminantes en aerosol que pueden permanecer en espacios cerrados con ventilación inadecuada.


Entorno de oficina en la actualidad

El entorno de oficina actual ha evolucionado con el tiempo. Recientemente, la tendencia ha sido crear espacios abiertos para obtener un entorno más colaborativo. Corporate America, sin embargo, se encuentra en gran parte en un espacio creado hace más de 30 años. Las tendencias anteriores a la COVID y los espacios de oficinas obsoletos ya no son viables para garantizar entornos saludables.

Inquietudes en el entorno de oficina

Con una mejor comprensión del lugar de trabajo actual, los desafíos que plantea el regreso a la oficina son claros. Volver a interactuar a personas fuera de la familia, tener contacto con personas infectadas sin saberlo y exponerse repetidamente a productos químicos de limpieza, todo en espacios confinados, podría aumentar en gran medida los riesgos para la salud de los empleados. Estos riesgos son aún mayores para las personas mayores de 65 años. La investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que los entornos densamente poblados con un flujo de aire deficiente o insuficiente aumentan las tasas de infección. La OMS también fomenta una buena ventilación ambiental en todos los ambientes cerrados.6

La OMS advierte que no se pueden descartar brotes de COVID-19 en lugares de trabajo por transmisión de aerosoles “donde haya espacios abarrotados y ventilados de forma inadecuada en los que las personas infectadas pasan largos períodos con otras personas”.7 Además de usar mascarillas, lavarse las manos y limpiar las superficies, los CDC recomiendan “considerar tomar medidas para mejorar la ventilación” en edificios como oficinas y escuelas. Un componente clave para mejorar la calidad del aire es aumentar el porcentaje de flujo de aire natural (aire exterior) tanto como sea posible abriendo las ventanas para diluir el aire interior. Como muchas de las oficinas actuales contienen ventanas cerradas permanentemente, se debe dar mayor importancia a la mejora y actualización de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC). En mayo de 2020, los CDC actualizaron su “Guía para empresas y empleadores que responden a la enfermedad del coronavirus 2019” y sugerían que los empleadores que buscan reanudar las operaciones comerciales normales o por fases deben mejorar el sistema de ventilación del edificio.8

Recomendaciones de la ASHRAE sobre los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado

Al brindar orientación sobre la implementación de procedimientos en el lugar de trabajo seguros y saludables para el regreso a oficinas o escuelas, los CDC citan recomendaciones en cuanto a los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado y flujo de aire de la Sociedad Estadounidense de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE, por sus siglas en inglés). En su “Documento de postura sobre aerosoles infecciosos” publicado en abril de 2020, la ASHRAE afirma que si bien los sistemas de ventilación no pueden abordar todos los aspectos del control de infecciones, “los cambios en las operaciones del edificio, incluida la operación de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, pueden reducir la exposiciones a los agentes infecciosos en el aire”. La ASHRAE también aclara que “el flujo de aire direccional puede crear patrones de flujo de limpio a sucio y desplazar aerosoles infecciosos para su captura y eliminación”. El documento enumera varias estrategias que los propietarios de edificios y los empleadores deben tener en cuenta para reducir potencialmente la exposición de los ocupantes a aerosoles infecciosos. Entre las recomendaciones, se encuentran estrategias para mejorar la ventilación mediante dilución, patrones de flujo de aire, filtración y presurización. La ASHRAE afirma que “estas técnicas, cuando se aplican correctamente, pueden reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas a través de aerosoles”.



Limitaciones de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado

Los sistemas comerciales de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC, por sus siglas en inglés) se instalan comúnmente para satisfacer las demandas mínimas de calefacción y refrigeración, y nunca se pretendió que fueran una línea de defensa contra la propagación de una pandemia mundial. Algunos de los desafíos en la implementación de las técnicas de la ASHRAE enumeradas anteriormente incluyen costos de consumo de energía más altos, flujo de aire reducido a medida que se instalan filtros del valor de informe de eficiencia mínima (MERV, por sus siglas en inglés) con una clasificación más alta y niveles de comodidad más bajos, ya que es posible que el sistema no pueda proporcionar calefacción y refrigeración. Una solución costosa para resolver potencialmente estos problemas sería instalar un sistema de HVAC nuevo y actualizado. Una solución menos costosa, más fácil de instalar y posiblemente más efectiva podría ser utilizar tecnologías de plafón suspendido en combinación con una mejora de la filtración.

La ASHRAE cita las siguientes estrategias relacionadas con la ventilación para combatir la propagación de aerosoles infecciosos:

  • Flujo de aire: dado que el aire es el principal portador de calor, humedad y contaminantes, una vía de flujo adecuada es fundamental para mantener la calidad del aire. Esta ayuda a garantizar que los patógenos transmitidos por aire se eliminen de una sala, lo que reduce el riesgo de infecciosidad.
  • Presurización: técnica utilizada para controlar el flujo de un espacio. El control del flujo de aire, ya sea dentro o fuera de una sala, puede ayudar a prevenir el paso de contaminantes entre espacios.
  • Filtración: un método potencialmente muy efectivo para reducir los patógenos en el aire, ya que atrapa y retiene los contaminantes que fluyen hacia el sistema y evitan el desplazamiento adicional de dichos patógenos.
  • Dilución: el proceso de suministrar y expulsar grandes cantidades de aire, lo que hace ingresar aire no contaminado y elimina el aire contaminado.
     

La función de la tecnología de plafón suspendido en la contención de la transmisión de la COVID-19

Para ayudar a proporcionar un entorno más seguro y saludable, se pueden implementar una serie de tecnologías para placas de plafones suspendidos. A continuación, describimos tres soluciones sencillas disponibles en la actualidad. Estas soluciones pueden proporcionar un paso para limitar la transmisión de la COVID-19 y patógenos transportados por el aire.

Control de fugas y eficiencia

Los sistemas de plafones suspendido diseñados de manera específica representan una tecnología validada que se utiliza en las habitaciones de los pacientes, las salas blancas y los laboratorios para ayudar a prevenir la propagación de contaminantes. En algunas aplicaciones, se coloca una junta entre la placa del plafón y el sistema de suspensión para formar un sello hermético y evitar la propagación de patógenos al pleno y a otras áreas del edificio. Además de ayudar a contener los patógenos, el sello más hermético ayuda a reducir las fugas de aire y puede aumentar la eficiencia de la filtración del sistema de HVAC. Un sistema más eficiente permitiría que más aire y los posibles contaminantes salgan de la sala e ingresen en los filtros que capturan y limpian el aire de los patógenos.

Estructural

Uno de los desafíos que enfrenta el regreso a la oficina es abordar la tendencia reciente de espacios de trabajo colaborativos y entornos de tipo industrial al aire libre más grandes con plafones estructurales más altos que dejan expuestos los conductos y las tuberías, posiblemente el entorno menos óptimo para evitar la transmisión. La instalación de un plafón suspendido permite la configuración fácil de oficinas individuales permanentes o modulares, lo que ayuda a los empleados a mantener la distancia social y evitar la posible propagación de patógenos.

Limpieza

Limpiar y desinfectar escritorios, teclados, manijas de puertas, mostradores y otros elementos de oficina es fundamental para brindar un espacio más seguro y saludable. ¿Pero qué sucede con los plafones que pueden comprender el 20% o más de la superficie total de la oficina (plafones, muros, pisos)? Si bien los contaminantes pesados pueden caer, los aerosoles pueden subir y adherirse a los plafones. Ciertos plafones y soluciones para muros se pueden limpiar según las recomendaciones de los CDC, ya sea mediante limpieza manual, pulverización o un nebulizador para eliminar patógenos y virus.


Soluciones mediante la tecnología de plafón que ofrece Armstrong World Industries

Armstrong World Industries (AWI) ofrece una amplia variedad de tecnologías de plafón suspendido para ayudar a garantizar un entorno más seguro y saludable en el mundo posterior al COVID. Estos productos pertenecen a la plataforma 24/7 Defend que incluye la familia de soluciones “CleanAssure” y “AirAssure”. La línea de productos AirAssure, anunciada el 26 de octubre de 2020, incorpora una junta autosellante en la placa del plafón para ayudar a prevenir fugas de aire. Como parte del lanzamiento oficial, AWI anunció una asociación con un fabricante líder de equipos de iluminación médica para proporcionar una versión personalizada de un sistema de purificación de aire que funcione junto con los nuevos plafones AirAssure y otras soluciones de plafones Armstrong.

CleanAssure

La familia de productos CleanAssure también incluye las series CALLA, OPTIMA y ULTIMA Health Zone, así como las series LYRA y Kitchen Zone. Estas placas de plafón lisas se pueden limpiar mediante limpieza manual, pulverización o nebulación. En particular, las series CALLA, OPTIMA y ULTIMA están clasificadas para salas limpias con una clasificación máxima ISO Clase 5. La familia de productos CleanAssure también son resistentes a bacterias y moho y brindan una protección adicional.

AirAssure

La familia de productos AirAssure se basa en la línea CleanAssure, ya que incorpora una junta en las series de placas CALLA y ULTIMA Health Zone. Este sistema ha demostrado aumentar la efectividad de los sistemas de filtración de aire en el plafón hasta en un 40%. El aumento de la eficacia y eficiencia de los sistemas actuales de HVAC podría ser una de las claves para controlar la transmisión del COVID-19 en el regreso a oficinas, escuelas y otros espacios cerrados.

Una métrica universal utilizada para medir la cantidad de aire que entra y sale de una sala son los cambios de aire por hora (ACH, por sus siglas en inglés), donde la tasa se calcula en función de la altura total del plafón estructural. Sin embargo, la incorporación de un sistema de placas de plafón suspendido tiene el efecto de reducir la altura del plafón, al igual que el volumen de aire que se debe expulsar, en varios pies. La importancia de esta tecnología se vuelve clara cuando se examinan los datos de las “Directrices de 2019 para el control de infecciones ambientales en establecimientos de atención médica” de los CDC. La tabla proporcionada indica el tiempo aproximado necesario para eliminar los contaminantes transportados por aire de una sala basada en ACH. Por ejemplo, a 6 ACH se necesitan 46 minutos para lograr una eficiencia del 99% en la eliminación de contaminantes en el aire de una sala. Al mejorar a 8 ACH, el tiempo necesario para lograr la misma eficiencia se reduce a 35 minutos, o casi 25%. La instalación de un plafón suspendido reduce el volumen de aire, lo que aumenta el ACH y reduce el tiempo que lleva despejar una oficina de contaminantes transportados por aire. La incorporación del sistema de placas de plafón con juntas AirAssure proporciona aún más control sobre el volumen de aire en una sala.

 

Para promover sus ofertas de productos a fin de abordar la pandemia del COVID-19, AWI se ha asociado con Medical Illumination International (MI), un fabricante líder de soluciones de iluminación médica. Al combinar el sistema de purificación de aire VidaShield UV24™ de MI con el nuevo plafón AirAssure y otras soluciones de plafón Armstrong, el nuevo diseño utiliza luz ultravioleta para eliminar patógenos. Con el nombre AWI VidaShield UV24™, el sistema utiliza “tecnología de limpieza de aire UV-C patentada y científicamente probada que limpia y reduce continuamente los niveles activos de contaminantes”. Los resultados de las pruebas muestran que el sistema neutraliza el 97% de los patógenos infecciosos en aerosoles durante la primera pasada de aire a través del sistema. Cada producto puede tratar un volumen de aire equivalente a una sala de 8' × 10' × 10' cuatro veces por hora.

VidaShield UV24

Soluciones rentables

Un factor preocupante que podría estar impidiendo el regreso a espacios cerrados es el costo potencial de implementar las medidas recomendadas que reduzcan la transmisión de la COVID-19. Las líneas de productos Armstrong, CleanAssure, AirAssure y VidaShield UV24, brindan soluciones eficaces contemplando los precios, y se adaptan fácilmente a los sistemas de suspensión existentes. AirAssure también permite la transición a entornos con control negativo o positivo.

Resumen

A medida que la nación reabre su economía, escuelas y negocios, es fundamental garantizar un entorno seguro y saludable. La confianza de saber que los sistemas e instalaciones se han implementado o actualizado para reducir potencialmente la transmisión de la COVID-19 es primordial antes del regreso de los empleados, estudiantes y otras personas expuestas a espacios públicos y semipúblicos. Las tecnologías de plafón suspendido pueden desempeñar una función importante como soluciones independientes o en conjunto con otros productos para reducir la propagación de aerosoles infecciosos y, posiblemente, ayudar a reducir el costo de otras mejoras del sistema. Los gobiernos, los sistemas educativos y las empresas deben examinar sus instalaciones para determinar si las tecnologías de plafón suspendido podrían ayudarles a prevenir la propagación de la COVID-19 y otros patógenos transmitidos por aire.


Recursos adicionales

1 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, “How COVID-19 Spreads”, 28 de octubre de 2020, cdc.gov

2 AC Fears, WB Klimstra, P Duprex, A Hartman, SC Weaver, KS Plante, et al, “Persistence of Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus 2 in Aerosol Suspensions”, Emerging Infectious Diseases”, septiembre de 2020, cdc.gov

3 Agencia de Protección Ambiental, “Science and Technical Resources related to Indoor Air and Coronavirus (COVID-19)”, epa.gov

4 Monica Gandhi y George Rutherford, “Facial Masking for Covid-19 – Potential for ‘Variolation’ as We Await a Vaccine”, 8 de septiembre de 2020, nejm.org

5 Maria Guallar, et al., “Inoculum at the time of SARS-CoV-2 exposure and the risk of disease severity”, agosto de 2020, sciencedirect.com

6 Organización Mundial de la Salud, “Transmission of SARS-CoV-2: Implications for infection prevention precautions”, 9 de julio de 2020, who.int

7 Organización Mundial de la Salud, “Coronavirus disease (COVID-19): How is it transmitted?”, who.int

8 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, “Interim Guidance for Business and Employers Responding to Coronavirus Disease 2019, mayo de 2020”, 6 de mayo de 2020, cdc.gov

Exención de responsabilidad
Este informe es solo para fines informativos. Representa una visión preliminar de cómo los productos de plafón suspendido y las tecnologías relacionadas pueden reducir la propagación de patógenos transmitidos por aire en un entorno de oficina. Al momento de la publicación, estos productos no se habían probado específicamente ni se ha demostrado que reducen o evitan la propagación de la COVID-19.

Copyright ©2020 Thompson Research Group